<!-- --><style type="text/css">@import url(https://www.blogger.com/static/v1/v-css/navbar/3334278262-classic.css); div.b-mobile {display:none;} </style> </head> <body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d1726765346895917996\x26blogName\x3dEsto+no+es+una+despedida\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_BLOGSPOT\x26navbarType\x3dBLUE\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://estonoesunadespedida.blogspot.com/search\x26blogLocale\x3des_419\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://estonoesunadespedida.blogspot.com/\x26vt\x3d4766295528954357872', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Esto no es una despedida


linksarchivoSeguir

Dulces sueños

martes, 2 de julio de 2013@11:12
2 Comentarios

El sonido de un melancólico saxofón vagabundo se mezclaba paulatinamente con el ruido de los carros lejanos hasta que parecía que proviniese de la misma fuente. El celular sonó rompiendo la efímera armonía que me arrullaba, el reloj marcaba las tres en punto de la madrugada, la hora de los muertos decía mi abuela. Sí, efectivamente un muerto acababa de resucitar.

Por poco se iba a perder la llamada, de todas formas alcancé contestarla. Pasaron unos siete segundos, ninguno dijo nada hasta que te animaste a romper el hielo.
-Aló
-¿Eres tú?- mi garganta estaba tan seca que casi no salía la voz.
- Sí, soy yo, espero que todavía me tengas entre tus contactos.
-¿Es el fin del mundo?- musité.
-No esperaré a que lo sea para volverte a ver- te escuchabas tan sereno que llegué a pensar que no era más que producto del letargo por sobredosis de pastillas para dormir.
-Pensé que no me querías ver después de aquella noche.
Mi mente comenzaba a aclararse y lentamente despertaban mis sentidos. No la cagues de nuevo, esta puede ser tu última oportunidad. 
-Trate de escapar de ti y no hacías más que aparecerte en todos lados, no consigo sacarte de mi mente.
-Ha pasado algún tiempo- interrumpí.
-Han sido tres meses difíciles. Perdóname.
-¿Perdonarte de qué? Fui yo quien se negó a ser feliz
-¿Feliz a costa de falsas ilusiones?- tu voz se entrecortó al final.
Me levanté con sumo cuidado, entré al baño y comencé a vestirme. Agarré el teléfono nuevamente y todavía estabas en la línea.
-¿Quieres intentarlo de nuevo?
-Ya conozco tus reglas- sentenciaste finalmente.

¿Amor, quien llama a estas horas? preguntó mi esposo. Le acomodé las almohadas, le dí un beso en la frente y le susurré al oído: "Una urgencia del hospital, dulces sueños".

¿Bebé, a donde vas a estas horas? preguntó su novia de turno que yacía semi-desnuda en su cama bajo efecto de muchos tragos de más y el sueño correspondientemente. Le acomodó las almohadas, y le contestó: "Tomaré un poco de aire fresco, dulces sueños".


Liz

Etiquetas: , ,


Sobre mi
soy un eterno hasta luego..

Las despedidas no existen, tarde o temprano habrá un reencuentro...

Licencia Creative Commons
Esto no es una despedida por Liz Andrea se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en http://estonoesunadespedida.blogspot.com/.